Tierra de Ahulema

Tierra de Ahulema

lunes, 21 de mayo de 2012

(RE)CONOCIMIENTO




(RE)CONOCIMIENTO

Aquí estoy de pie, ante vosotros, ante mí.

Desnudo mi voz y ofrezco
mis cicatrices como abono de las mañanas.

Fundo el plomo del resentimiento,
suturo mi lengua con palabras
que pensé no volvería a sonreír,
apago el llanto por los errores cometidos
y empiezo a disfrutar por conocerme.

Amortiguo el amarillo de lo ausente
lo guardo en el anaquel de la memoria,
como una leve nota a pie de inventario.

Abro ventanas y cierro azogues,
abandono esquinas para inundar las calles
iluminadas a poniente.

Apátrida del llanto y del crespón
sacudo el polvo que traen ídolos de aldea
arengados por meapilas hertzianos,
y, luego, aviento la piel de banderas e himnos,
nadie es mi pastor aunque
poco o mucho me falte.

Disipo las pezuñas del lobo que abortó
la epifanía de la piel o la culpa
por mirar frente a frente.

Cansado de las sospechas de la vida
decido vivir y abandonar la opacidad del alcohol,
arranco las cepas de dimes y diretes
y mido los pasos que me alejan de abulias y desganas.

Tomo aire
protejo mi piel del incienso laudatorio
y de fingimientos sospechosos.

Aquí ahora, asumo los requisitos de estar vivo
Injerto mi alma en su cauce,
disuelvo los miedos en la esperanza
para que mis cenizas en alguna mirada
sean viento, lluvia, árbol o una lágrima.

© ANTONIO LINARES FAMILIAR

1 comentario:

  1. "para que mis cenizas en alguna mirada
    sean viento, lluvia, árbol o una lágrima".
    Precioso poema, Antonio. Por su profundidad, por cuánto dice.
    Saludos.

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