Tierra de Ahulema

Tierra de Ahulema

miércoles, 11 de septiembre de 2013

TESTIGO DE UN TIEMPO


TESTIGO DE UN TIEMPO

Adquirió la memoria de un gato negro
del Leviatán de la derrota que había
engullido a media nación, a los que no
cayeron por dioses y patrias.

Presenció la siembra de cruces solares
hielo de yunques, runas y cráneos,
anotó aquellos nombres propios, los que
desmontaron la razón nutricia
violando la estela de la dignidad.

Mudó la piel impuesta por la amnesia
ciclotímica y las dinastías
que la ceban con aliento de terral
para mecer hisopos y bronces
hasta abandonar el luto de la lágrima.

Ahora, desde los siglos, observa
los restos abanderados por larvas ignorantes
que, alegres, regalan conocimiento absoluto.

© ANTONIO LINARES FAMILIAR