Tierra de Ahulema

Tierra de Ahulema

lunes, 17 de mayo de 2010

Poema invitado: "Bacanales en Rímini para olvidar a Isotta" GUILLERMO CARNERO


En unas breves horas puede el vino, en la dulce demencia del festín,

y las arpas, laúdes, las delicadas sedas,

aplacar el amor, como la cólera. ¿Qué queda como presa a la vejez,

qué peor enemigo que este arte

de conservar la vida? El brillo de los mármoles labrados

no ocultará tu muerte. No seremos

dentro de poco ya, ni estos dorados

cortinajes, las vívidas hogueras,

el carmesí arrugado tras la danza

ni el líquido destello de las gemas

en los rubios cabellos, tras el baño.

Proclaman en el llano azul los fresnos

el baño de las ninfas. Un tropel

de centauros te cerca. Todos estos brillantes candeleros y telas

han de prevalecer sobre nosotros, quizá será la muerte

la única certeza que nos ha sido dado alzar sobre la tierra,

escuchad cómo se rasga una hoja lentísima los tapices del palio,

cómo se desvanecen esos versos unidos a la música, cómo la proa del Buccentoro,

sumergiendo en el agua los flecos amarillos,

se acerca, con los rojos gallardetes al viento,

mientras flotan sin rumbo cadáveres y rosas.




de Dibujo de la muerte