Tierra de Ahulema

Tierra de Ahulema

miércoles, 14 de abril de 2010

II


Cansado, aloja su cuerpo contra una pared
de la noche distinta, aliento de Asterión,
origen de palabras desconocidas
y de sonidos que rasgan el suelo
hasta arañar,
violentos,
el oído que no duerme.

El visitante, inmóvil, no descansa, espera
atrapar la quietud de cualquier sombra
y hacerla suya.

La distancia de un extremo a otro de la noche
se bifurca en voces que buscan
el paladar del sueño que camina
bajo la sien del extraño:

mariposas de hielo retuercen cada gesto
en la bruma de sal.


Antonio Linares Familiar